sábado, 24 de abril de 2010


En momentos como estos es cuando siento que mi vida deja de tener sentido. Todo lo que me rodea se vuelve inerte, mi corazón se desvanece y la gente se torna transparente.
Hasta lo que he amado más en mi vida se vuelve molesto y tengo ganas de evitarlo, para estar sola, tranquila y así poder escuchar a mi ahogado corazón.
Solo queda dejar que el tiempo pase, para poder vivir así, como alguna vez soñé, porque hasta eso se ha escapado de mi vida. Esa frase tan simple y que cualquier persona le gusta mantener en su vida, mis sueños. Sueños... algo que antes parecía ser tan hermoso, algo que antes me alejaba de la realidad y me permitía ser feliz, me permitía tener esperanza, me permitía ser libre... hoy, todo eso ha cambiado, ahora que comprendí que los sueños solo son sueños, unos absurdos engaños, para poder creer que todo cambiará, aún así, cuando la vida te mira con tristeza, tratando de decirte que todo seguirá igual. Solo son una escapatoria sin salida de la realidad.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Mariposa


Soy como una mariposa
atrapada en su capullo
que tu no dejas florecer
por que crees que aún tengo alas débiles
pero no es así.

Soy ya una mujer, déjame escapar
no temas, que nunca te dejaré.
Siempre seré tu pequeña,
solo que con otro pensar,
te sigo queriendo,
nunca cambiará.

Solo déjame volar y te demostraré
que sé sobrevivir.

Ya no soy una niña
que juega con muñecas,
ahora soy una mariposa
atrapada en su capullo
que tú no dejas florecer.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Sr. sentimiento y Sra. Razón


Estaba allí sentada, bajo un verde prado, bajo la calma y seguridad de un gran sauze. De pronto, ella se acerca y le dice que se tiene que ir, que su vida ya está completa y no necesita nada más. Se acercó, y junto con un beso y una caricia se despidió. ¡No! Gritó la niña, mientras ella y el sauze desaparecían, quedando a su lado el enorme prado sin salida.
¿Qué voy a hacer ahora? Desesperada se preguntó. Pero la respuesta estaba en manos de sus amigos, no muy amigos, la señora Razón y el señor Sentimiento.
Sentimiento gritó: ¡Déjame salir! Me tienes asfixiado, encerrado, necesito respirar.
¡Olvida lo que sientes! Lo que importa no eres tú, sino los demás, que son felices pensando que tu eres "feliz". Respondió Razón.
Pero Sentimiento continuó. ¿Cómo quieres que me mantenga callado? ¿No entiendes que si no dejo salir todo esto me amargaré y me volveré oscuro?
¡Deja de pensar en ti! ¡No dejes que las cosas se te escapen y salgan de control! O sino, terminarás por romper todo por lo que he luchado.
¿Pero es que no entiendes? ¡Necesito respirar! necesito...
¡Calla! Grito la niña. ¡Tonto sentimiento! ¡ Déjame tranquila! deja de pensar que todo es tan fácil. ¿No entiendes que si digo todo lo que tu necesitas, todo se caerá sobre mis pies y eso no me dejara vivir en paz? Por favor detente, que prefiero vivir ahogada en mis propios lamentos a que ver sufrir a los que me han echo sufrir. Prefiero vivir bajo esta lluvia negra y tormentosa, donde mi único consuelo es que algún día moriré y podré estar en paz.